martes, 31 de mayo de 2011

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Mi nombre es Lourdes Verónica Cruz Pascual, y esto es una reflexión sobre mi trayectoria profesional, que permitirá analizar mi quehacer diario, para reconstruir mi práctica de todos los días, recuperando lo que hago y por qué lo hago; mi labor es propiciar el proceso de enseñanza aprendizaje, a nivel medio superior, en el CECYTEM, Cuautitlán Izcalli. Soy maestra de vocación, lo que hago todos los días, es,  lo que me gusta hacer, y lo que soñé desde pequeña. Tengo 13 años, impartiendo clases, tratando de propiciar que el alumno construya su conocimiento, y no solo eso, sino que, sepa ser y hacer; hago esto todos los días por que me gusta, me satisface mi labor. Yo ya adquirí la identidad profesional de la que habla José Manuel Esteve, en su escrito “La Aventura de ser maestro”, para mi es un orgullo ser maestra, y claro que pase por el “malestar docente” al inicio de ejercer la docencia, en ocasiones me perdía en las sesiones, no tenía la suficiente planeación, estrategias y habilidades para organizar una clase, en general me costaba trabajo preparar mi clase, y eso me hacía sentir mal; sin embargo esto no hizo que decayera mi gusto por la docencia, al contrario me fui preparando cada día, y hoy me siento libre de decir lo que pienso y hacer pensar a mis alumnos. Para conseguir esto, en primer lugar tengo que realizar una planeación de secuencias didácticas del programa de la asignatura a impartir, compuesta a su vez de los planes de sesión, de todo el semestre. Posteriormente procuramos apegarnos a las actividades de cada sesión, cabe resaltar que esas actividades van encaminadas a propiciar un aprendizaje significativo y a demostrar una competencia, produciendo las evidencias de aprendizaje. Y claro esta que ahora me pregunto, que le va a dejar este tema a mis alumnos, procuró que ellos pregunten para despertar su curiosidad, no les doy respuestas cuadradas, todo va en función de lo que ellos desean saber del tema, claro que cumpliendo con la planeación y objetivos de la asignatura. En este momento puedo decir que ya desarrolle mi experiencia como interlocutor, pero aún me falta; al inicio de mi práctica docente casi no interactuaba con los alumnos, ahora ya establezco una comunicación más enriquecida y me doy cuenta de que esto contribuye a que los alumnos te tengan confianza y se comprometan a no fallarme a mi y a ellos mismos. El empaparme de estrategias y habilidades de la enseñanza-aprendizaje, desarrollaron mi competencia como interlocutora y ahora últimamente estoy desarrollando mi competencia con el uso de las Tecnologías de la Información, ya que ocasionalmente utilizo el cañón en clases, bajo videos de internet relacionados con el tema, y créanme esto me costo mecho trabajo de aprender, que hasta ahorita aún necesito ayuda para desarrollar esta competencia en mí; Lo importante es que ya me di cuenta de que es indispensable para proporcionar una enseñanza de calidad. Existe, también una disciplina dentro del salón de clases, pero no niego que siempre habrá momentos excepcionales. Considero que la planeación es la base de la disciplina y que el conocimiento te da liderazgo en el salón de clases. Como profesora pretendo  llegar a: Ir a la par de los cambios que se vayan produciendo en el entorno de los adolescentes, en la educación media superior, ir actualizándome, pretendo llegar a la satisfacción plena de mi labor. Lo que busco con cada actividad que realizo con los jóvenes, es propiciar el aprendizaje, alcanzar el objetivo de cada sesión, fortalecer en ellos las competencias genéricas y disciplinares. Y finalmente dar respuestas a sus preguntas.
Mi profesión de origen es Licenciada en Administración de Empresas. Como desde siempre yo anhelaba con ser maestra, al terminar la secundaria, yo les dije a mis papas que quería ser maestra, pero ellos me desanimaron, por la mala reputación que los medios de comunicación daban de las marchas y protestas de los maestros, además me decían “te vas a morir de hambre”. Mis tres hermanos mayores no terminaron una carrera a nivel licenciatura, y pues yo, como la menor decidí también por orgullo propio y aunado a los comentarios de mis padres estudiar una carrera a nivel licenciatura y pues elegí Administración de Empresas. Terminé y me titule, solo trabaje poco tiempo en lo de mi profesión, no me sentía a gusto, no me gustaba, no me llenaba. Y ya casada, tome la decisión de salirme de mi trabajo e ir a buscar lo que siempre había soñado, estar dentro de una escuela, y dar clases; así que en Junio de1998, llegue al CONALEP de Cuautitlán Izcalli y afortunadamente un profesor había dejado un grupo en el tercer parcial, y me contrataron con 5 horas; a pesar de que solo me pagaban cada mes y recuerdo que eran $ 450.00 y vivía en Atizapán de Zaragoza, y pues no me alcanzaba ni para mis pasajes, tenía que tomar del gasto. Todo eso no me importaba, yo me sentía FELIZ, con lo que hacia, y me sentía realizada.
Pienso que ser maestra es una labor muy noble, y no es fácil, aparentemente algunas personas piensan que es una tarea fácil, y que uno no trabaja. Pero es todo lo contrario, trabajamos con adolescentes, que desafortunadamente tienen muchos problemas, y tenemos que lidiar con ellos, convencerlos con nuestros actos y trabajo, a desarrollar las actividades de los planes de sesión. Siento que si dejo de trabajar en esto, me arrancaría parte de mi vida, la docencia me da vida. Me siento tan bien en un salón de clases. El ser docente en la Educación media Superior ha significado un reto muy grande para mí, porque repito, son jóvenes que adolecen de muchas cosas, en este mundo actual, con violencia, desintegración familiar, vicios, y mala información de los medios de comunicación. Yo me percibo como una maestra que se preocupa por que sus alumnos reciban de mi parte una enseñanza de calidad, me percibo como una prestadora de servicios, me percibo como una maestra de humanidad, he reflexionado mi persona y siento que soy una mezcla de comprensión y autoridad. Pero esto solo te lo da la experiencia.
Los motivos de satisfacción que tengo son muchos, además de reconocimientos por parte de las autoridades del plantel, lo más importante para mí ha sido el reconocimiento de mis alumnos en varios momentos, el más reciente ha sido que los alumnos recién egresados seleccionaron a los cinco mejores docentes, y pues fue una alegría inmensa en mi corazón la que sentí al saber que yo era una de ellos. También siento mucha satisfacción cuando me encuentro a mis ex alumnos trabajando en bancos, por ejemplo, o, cuando escucho decir, “es que me dijeron que usted enseña bien”. Los motivos de insatisfacción que puedo reconocer es cuando algún alumno mío por circunstancias fuera de mi alcance, no logra alcanzar el objetivo de la asignatura al 100%, eso me causa, algo de insatisfacción e incomodidad, porque pues la meta es que todos salgan con buen promedio. Esto no me desanima, al contrario es un reto para mí.

1 comentario:

  1. Buenas Noches Profesora Verónica:
    Le ofrezco una disculpa pero he tenido algunos problemas para subir mis comentarios al blog, pero creo que ya he superado esta situación, al igual que usted al inicio de experiencia laboral me perdía entre los temas que tenia que cumplir en el plan de estudios y los intereses de mis alumnos y esto era porque no tenia una adecuada planeación de las actividades para llevarlas dentro del aula, pero afortunadamente esto fue cambiando con el paso del tiempo y ahora con la especialidad sin lugar a duda a mejorando mucho.
    Saludos

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